El momento ideal para empezar el secado natural del Jamón de Barrancos D.O.P. es el final del invierno. Los vientos que circulan por entre las ventanas y las bajas temperaturas de 3º a 5º C, favorecen la deshidratación y el secado en el piso superior del secadero.
Una vez terminada la fase del secado, los jamones reposan en las bodegas, hasta su maduración final, concentrando los sabores y promoviendo que los aromas y sabores característicos se extiendan por toda la pieza. Una vez transcurridos, al menos tres veranos desde el comienzo de su proceso, el jamón está listo para ser disfrutado.
Sin cualquier intervención humana, la duración del secado es natural y solo acondicionada por el cierre y apertura de ventanas. El tiempo y la paciencia se encargan de lo demás.
